Lección 6 de 9
Estados físicos y enfermedades que comprometen el vuelo
Resfriados y barotrauma de oído y senos, mareo, trastornos gastrointestinales, fatiga, buceo y unas nociones de primeros auxilios.
En revisión
5 min de lectura
GU09 Bloque 8 · Estados físicos y enfermedades que comprometen el vuelo (mareo, trastornos gastrointestinales…)
Esta lección está en revisión: la ha elaborado ULMPilot con ayuda de IA y aún no la ha comprobado una persona.
Si ves algo raro, avísanos.
La regla es simple: si no te encuentras bien, no vueles. Lo que en tierra es una molestia, en vuelo puede incapacitarte o distraerte en el peor momento.
Resfriados, oído y senos
El oído medio es una cavidad con aire cerrada por el tímpano y comunicada con la faringe por la trompa de Eustaquio, que iguala la presión a ambos lados del tímpano. Al subir, el aire del oído medio se expande y sale con facilidad. Al bajar, la presión exterior aumenta y la trompa tiene que abrirse para dejar entrar aire, cosa que cuesta más. Con un resfriado la trompa se inflama y se cierra: el tímpano se hunde, duele y puede llegar a romperse. Es la barotitis, más frecuente en el descenso.
- Para igualar: tragar, bostezar, mover la mandíbula o soplar suavemente con la nariz y la boca cerradas (maniobra de Valsalva).
- Desciende de forma gradual si llevas pasajeros.
- Los senos paranasales (barosinusitis) y las caries o empastes en mal estado (barodontalgia) pueden doler por el mismo motivo.
- Una rotura del tímpano produce una sordera de transmisión, porque falla la parte que transmite el sonido; la sordera de percepción se debe a lesiones del oído interno o del nervio.
Atención
No vueles resfriado ni confíes en un descongestionante para hacerlo: puede dejar de hacer efecto a mitad del vuelo, justo cuando bajas.
Gases intestinales
El gas atrapado en el estómago y los intestinos se expande al subir (ley de Boyle). A las altitudes habituales de un ULM suele causar solo molestias, pero en vuelos altos puede provocar dolor por presión y flatulencia. Lo veremos también en Alimentación.
Mareo
El mareo cinetósico aparece cuando lo que ves no coincide con lo que siente el oído interno. Empieza con bostezos, sudor frío y palidez, y sigue con náuseas y vómitos. Afecta más a pasajeros y alumnos al principio.
- Evita los movimientos bruscos de cabeza durante los virajes.
- Mira al horizonte y lleva aire fresco en la cara.
- Vuela suave, sobre todo con pasajeros, y evita las horas de térmicas fuertes.
- Los medicamentos contra el mareo suelen dar sueño: no son para el piloto.
Trastornos gastrointestinales
Una gastroenteritis o una intoxicación alimentaria causan dolor, diarrea, vómitos y deshidratación. Además de debilitarte, una urgencia en pleno vuelo te obliga a pensar en otra cosa que no es volar. Con molestias digestivas, no vueles.
Fatiga y sueño
- Fatiga aguda: aparece tras un esfuerzo o un día largo y se recupera con descanso.
- Fatiga crónica: se produce cuando no te recuperas adecuadamente durante los periodos de descanso y se va acumulando durante días o semanas. No se arregla con una buena noche.
- El reloj interno (ritmo circadiano) tiene bajones de madrugada y a primera hora de la tarde.
- Señales: bostezos, lentitud, errores tontos, irritabilidad, dificultad para concentrarte.
- Duerme lo suficiente antes de una travesía y no programes vuelos largos tras una jornada de trabajo agotadora.
Buceo y otras situaciones
Después de bucear con botella el cuerpo tiene nitrógeno disuelto de más. Subir enseguida puede provocar una enfermedad descompresiva. La FAA recomienda esperar al menos 12 horas tras una inmersión sin paradas de descompresión y 24 horas tras una inmersión con paradas, antes de volar hasta 8.000 ft. Tras donar sangre, una operación, una lesión o durante un embarazo, consulta a tu AME antes de volar.
Primeros auxilios: la reanimación
Si alguien no responde y no respira con normalidad, llama al 112 y empieza la reanimación cardiopulmonar (compresiones torácicas) cuanto antes; usa un desfibrilador si lo hay. El test espera que sepas que las maniobras de masaje cardiaco se deben mantener al menos de 30 a 40 minutos. Las guías actuales van más allá: continuar sin interrupción hasta que llegue la ayuda especializada, la víctima recupere signos de vida o el reanimador quede agotado.
Ilustración en preparación
Corte del oído: oído externo con el conducto, oído medio con el tímpano, la cadena de huesecillos y la trompa de Eustaquio hacia la faringe, y oído interno con la cóclea y los canales semicirculares. Flechas de presión mostrando el tímpano hundido en un descenso con la trompa cerrada.
Ideas clave
- La trompa de Eustaquio iguala la presión a ambos lados del tímpano; con un resfriado falla, sobre todo al descender.
- La rotura del tímpano produce sordera de transmisión.
- Los gases intestinales se expanden al subir y causan dolor y flatulencia.
- Contra el mareo: evita movimientos bruscos de cabeza, mira al horizonte y vuela suave.
- La fatiga crónica aparece cuando el descanso no permite recuperarse.
- Tras bucear, espera 12 o 24 horas según el tipo de inmersión.
Para el examen
- Parte del oído afectada por los cambios de presión: trompa de Eustaquio y tímpano (oído medio).
- Fatiga por recuperación inadecuada en los descansos: crónica.
- Barotrauma por gas en estómago e intestinos: dolor por presión y flatulencia.
- Masaje cardiaco: la respuesta del test es «al menos de 30 a 40 minutos».
Glosario
Trompa de Eustaquio
Conducto que comunica el oído medio con la faringe e iguala la presión.
Barotitis
Lesión del oído medio por diferencia de presión.
Mareo cinetósico
Malestar por conflicto entre la información visual y la vestibular.
Enfermedad descompresiva
Formación de burbujas de nitrógeno en el cuerpo al bajar la presión demasiado deprisa.
Marcar como leída
También se marca sola al llegar al final
Pon a prueba esta lección
Buscando las preguntas de esta lección…